Mindfulness
Mindfulness y regulación emocional
De la tradición a la ciencia contemporánea
Introducción: por qué hablar de emociones hoy
Vivimos en una época donde las emociones parecen estar en el centro de todo. Se nos pide “gestionar” lo que sentimos para ser productivos, “controlar” lo incómodo para no incomodar, e incluso “positivizar” la tristeza o la rabia como si fueran fallas personales. En medio de este panorama, el mindfulness ha irrumpido con fuerza: aplicaciones móviles, cursos exprés, videos en redes.
Pero es importante subrayar que no todo lo que se anuncia como “mindfulness” realmente lo es. Muchos productos y programas se quedan en la superficie y, en lugar de abrirnos a la experiencia, terminan reforzando la positividad tóxica (esa exigencia de “pensar en positivo” aunque el dolor sea real) o la evitación experiencial (usar la atención plena como estrategia de huida frente a lo incómodo).